lunes, 26 de agosto de 2013

EL ARTESANO DE MEDALLISTAS


Tiene un carácter especial. Dice las cosas de frente. Como alguien dijo, no tiene pelos en la lengua. Quizás por todo eso, ha ganado, ha perdido y ha mantenido amigos. No es peruano, pero desde su trinchera me parece que hace mucho más que cualquiera que nació en este hermoso país. No es arequipeño, pero sabe la historia de Arequipa, quiere y ya está haciendo historia en el deporte mistiano, tanto así que me atrevo a decir que marcó una era y fácilmente se puede decir antes y después de él. Hoy él no se siente peruano, sino dice que es peruano, tanto así que orgulloso muestra su DNI.

Nació en Cuba. Él es de las personas que vivió antes de la Revolución de Fidel. Sabe que fue vivir en los tiempos de Fulgencio Batista, por eso defiende a capa y espada la gesta de Camilo Cienfuegos, “Che” Guevara y los hermanos Castro. Le está agradecido a la Revolución, porque sostiene que gracias a todo eso llegó a estudiar y graduarse como Licenciado en Educación Física y Deporte.
Llegó a Arequipa por un trabajo temporal, pero el amor por una arequipeña le hizo afincar aquí. La pasión por su carrera y el reto de sacar buenos atletas fueron el motor para que en varias oportunidades desista o rechace propuestas para ir a trabajar a otros países con sueldos mucho más elevados que los que gana aquí.

Rocío Huillca, Mario Bazán y Zulema Arenas, son quizás sus últimas obras de arte, son deportistas a los que llevó a ser campeones, son jóvenes que han cambiado su vida desde que comenzaron a y entrenar con el cubano.
Repito, él siempre dice que tiene dos países, Cuba y Perú. Quizás por eso, por ser peruano fue maltratado en más de una oportunidad por las autoridades deportivas de turno. Sin duda las personas que no siguen su carrera, que no saben de su sistema de trabajo, que no están convencidos que con la disciplina se puede llegar lejos, siempre hablarán mal de él.

Quizás porque siempre reclama por hechos que desde su juicio están mal, muchos quisieran que se vaya de la ciudad, pero cada vez que lo veo trabajar estoy convencido que es un hombre hecho a prueba de balas y que es difícil que deje la tierra que lo adoptó.
E
Cada vez que converso con él, siempre termina dándome cátedra sobre desarrollo y cultura deportiva, y claro, siempre termina quejándose de todo lo malo que está en el deporte.
Un sorbo de café bien cargado, varios cigarrillos, un cronómetro y su cuaderno donde apunta todas las marcas de sus atletas son sus compañeros de trabajo. Todas las mañanas se le puede encontrar entrenando con los jóvenes en el estadio Melgar, gritando, silbando, llamando la atención, corrigiendo, engriendo a sus atletas que cariñosamente lo llaman “Pipo”; sí, así lo conocen los jóvenes a este artesano de medallistas llamado Julio Sebastián Pérez Rizo.

No hay comentarios:

Soy periodista y me gusta serlo y pienso que: En esta vida hay de todo, periodistas que dicen que no se casan con nadie, pero que se acuestan con cualquiera, lastima que sea impotente.