lunes, 21 de noviembre de 2016

Las verdades de un exrojinegro






El paraguayo Gustavo Adolfo Bobadilla Orrego llegó a jugar en el FBC Melgar. Fue parte del equipo que en 1992 estuvo a punto de campeonar, pero hasta ahora no se sabe con seguridad qué es lo que sucedió. También llegó a ser técnico rojinegro en la temporada 2008 y, cuando todo estaba bien, el equipo dejó de jugar bien. Muchos sostienen que dos jugadores de esa época fueron los responsables de ese fracaso. Hoy Bobadilla se encuentra en Asunción y acaba de campeonar con el club 22 de Setiembre  de la ciudad de Encarnación, en la Primera B Nacional, ascendiendo a la Intermedia, que es a un paso de llegar a la Primera División.

¿Qué significa para ti la ciudad de Arequipa?
(sonríe y suspira) Significa mucho, es una ciudad muy querida, grandes momentos como jugador y técnico. Siempre hay las ganas de volver. Tengo mucho por hacer por esa ciudad.

Gustavo, seguro que ya te han preguntado esto varias veces, pero ¿qué pasó con ese equipo de FBC Melgar del 1992, teniendo jugadores como Requena, Ormeño, Torrealba, Parmigiani, Tapia y mucho más?
(Se pone serio) Fue una gran campaña, pero terminamos mal, por la incomprensión de algunos dirigentes y falta profesionalismo de algunos jugadores. En el fútbol tiene que existir lealtad. Imagínate, estando punteros en la liguilla final, nos quedamos sin nada. Te cuento que gente de la U y Alianza Lima me buscaron para firmar por ellos, yo les dije que después de la liguilla, ellos me dijeron que era un extraterrestre porque ya algunos compañeros habían firmado.

¿Y el 6-0 ante Cristal?
(Sonríe).  Es inolvidable.  Eso marcó mucho para el hincha y para mí, eso fue lindo. Siempre que me hablan de Melgar o Cristal, me viene el 6-0 a la memoria. Fue una victoria a estadio lleno y con el técnico de la selección en la tribuna, fue bonito. Ese momento vivido nadie me lo quita.

COMO ENTRENADOR
¿Y cómo recuerdas tu paso como técnico en Melgar en el 2008?
Muchas cosas lindas, pero no tuvimos un final feliz. Debutamos perdiendo ante Cristal y yo reclamé mucho sobre todo el trabajo de los árbitros, y ahí marcó todo…

¿Pero renunciaste?
Sí. Nosotros no perdimos como 14 partidos, estuvimos cerca de la punta, y comenzaron los problemas. Yo renuncié y los dirigentes no me aceptaron, luego volví a renunciar y los jugadores apelaron por mí. Pero hubo una tercera donde ya no era sostenible el momento y, bueno, me tuve que ir, no pude culminar un proyecto. Hasta ahora yo espero una revancha con Melgar. Hoy, con mucho más de experiencia, en aquella época estaba tiernito en cuanto a dirección técnica.

¿Qué autocrítica te haces por ese paso en Melgar?
(Piensa) Muchas cosas. Primero, dentro de esa euforia, en ese momento, haces cosas inadecuadas ante el público. Renegué mucho contra el hincha, reclamé mucho del arbitraje, pero ahora eso quedó de lado. Además, dejé de creer en la confianza del grupo, en esa época dos o tres jugadores se descarrilaron del grupo, muchos dirigentes me dijeron que lo peor que hice es traer eso jugadores.

Hablas de dos jugadores, estoy seguro que no vas a dar los nombres por ética o por los códigos del fútbol, pero ¿Estamos hablando de Jean Ferrari y Jorge Soto?
(Sonríe y suelta una carcajada) Alberto, tú lo has dicho.

¿Cómo era ese grupo de jugadores del 2008, era como para campeonar?
Muchos dirigentes y periodistas me reclamaron que era un grupo de rejuntados, con gente que había perdido la categoría o se había salvado de descender y que iba ser difícil trabajar con ellos. Pero nos mentalizamos y pusimos el hombro, hicimos una buena campaña, hasta que aparecieron los fantasmas de siempre, comentarios de dirigentes y, sobre todo, de periodistas de los festejos.  Hablan mal de los jugadores sobre los festejos de los lunes.

¿Festejos?
Lo que pasa después del tercer partido ganado consecutivo, los jugadores pidieron hacer una asadito y lo hicimos un lunes, de ahí lo tomamos como cábala; y mira qué cábala, no perdimos trece partidos. Pero en la primera que perdimos muchos periodistas comenzaron a criticar y hablar de más, que no podíamos ganar si los lunes nos pasábamos de joda.

¿Cómo viste a Melgar en 1992 y luego en el 2008 desde el punto de vista el trabajo de los dirigentes?
Bueno, fue la misma cosa, tanto cuando yo era jugador y luego técnico. No vi muchos cambios. Tanto así cuando fui técnico, desde el inicio de temporada, reclamé la falta de planificación. Hoy veo que las cosas están cambiando, no estoy de cerca del club, pero por lo que me informó veo que marcha bien en todo sentido, ahora el club está luchando por ser bicampeón. Siempre estoy pendiente del club.

¿O sea, sigues la campaña de Melgar?
Sin duda. Te cuento que iba ir para la final ante Cristal el año pasado, pero se presentó un contratiempo y, bueno, me quedé con las ganas. Una envidia sana por los que estuvieron en la cancha viendo el campeonato de Melgar. Espero que ahora sí se pueda, festejar el bicampeonato y estar presente. Fui muy feliz.

¿Aun mantienes contacto con gente de Arequipa?
Siempre. Tengo amigos allá que siempre hablamos.  Yo me siento arequipeño, siento que mi segunda tierra es Arequipa, y hago votos para que Melgar vuelva a campeonar.

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Soy periodista y me gusta serlo y pienso que: En esta vida hay de todo, periodistas que dicen que no se casan con nadie, pero que se acuestan con cualquiera, lastima que sea impotente.