Dicen que los mejores perfumes nos vienen en pomo pequeño.
Así podemos comparar al exjugador del Sportivo Huracán, Waldo Surco Arapa de
1.63 de estatura con 77 años. Él fue un aguerrido y preciso en la recepción y
entrega del balón, titular indiscutible en el equipo verdolaga del año 60’ y
logró varios campeonatos y llegó a jugar en el fútbol rentado.
Waldo fue más conocido en el ambiente deportivo como el
“Cholo” Surco, que fue apelativo de su padre, Andrés Surco Pari que también
practicó el fútbol en su juventud. Surco Arapa, Viene de una dinastía de
deportistas su hermano mayor, Zósimo jugó en el Miguel Grau de Piura y Alfredo
defendió las sedas del Club Independiente Miraflores.
“Desde mis estudios de primaria practiqué el fútbol
callejero con mis compañeros de estudios y la muchachada de mi barrio de donde
salieron buenos deportistas jugaron por los mejores equipos de la liga del
Cercado, de esos años” recuerda.
Waldo Surco, además sostiene: “Te puedo decir nunca estuve
en una academia de fútbol porque en esos años no existían en Arequipa, me forjé
en la calle, jugando con jugadores mayores de edad quienes me enseñaron los
secretos del fútbol y la picardía para pararme bien dentro del terreno de
juego, estas sabias enseñanzas me sirvieron de mucho para sobresalir en el
balompié”.
El menudo exfutbolista recuerda que tanto era su pasión por
el fútbol en su niñez que se levantaban a las cuatro de la madrugada para
correr por los cerros de su barrio. “Luego realizamos nuestros partidos en las
pampas del Cuartel Salaverry donde colocábamos los arcos con piedra para jugar
nuestras machadas con pelotas de trapo”.
Con mucha nostalgia recuerda los campeonatos “Guido" y
de “Mundo Deportivo” que lo organizaban los periodistas Guido Díaz Rivera y
Oscar Soto Solís; además, sostiene que de esos torneos han salido figuras
para el fútbol arequipeño y profesional.
“Mi barrio fue Alto Misti de Miraflores, especialmente la
calle José Gálvez, fuimos palomillas sanos con el fútbol porque nos divertíamos
ganando a cualquier rival que se nos ponían al frente no nos importa la talla
ni la edad, solamente mostrar nuestra superioridad con el oponente. Éramos muy
aguerridos", cuenta.
El “Cholo” Surco recuerda que a los 15 años debutó jugando
por el Club Social Misti en la Liga Interna de Fútbol del Distrito de Mira‑
ores, pese a su corta edad comenzó jugando de centro delantero. "Destaqué
por los goles que convertía, por este club jugué tres años consecutivos.
Prosigo mi carrera deportiva jugando en el Club Atlético Pacífico, en la
tercera división de la Liga de Fútbol del Cercado, que se desarrollaba en el
estadio Umacollo, en esta institución lo hacía de volante, a este nuevo puesto
me acomodé muy bien porque lo llevaba de la mano a mi equipo y anotaba goles de
factura”.
Surco Arapa sigue evocando y narrando: “Estas actuaciones le
llenó los ojos a José Luis Quiroz, al término de uno de los tantos partidos
ingreso al camerino del estadio Umacollo, preguntó reiteradamente por Waldo
Surco. En ese instante nadie contestaba, en un impulso me paré y le contesté
“yo soy”. Quiroz me dijo 'vengo a llevarte a mi club Huracán', en ese mismo
acto me firmó un cheque y me comunica que dentro de 15 días me presente a los
entrenamientos en el campo de la institución. Así comienza mi trayectoria con
los funebreros de La Pampilla”.
“Similar actitud sucedió con Emilio “Cholo” Castillo, quien
jugaba de arquero en el FBC Palmeiras, gracias a Dios ese año que debutamos
1966 campeonamos, fue una fiesta en el barrio de La Pampilla por este nuevo
galardón. Recuerdo con mucha nostalgia mis primeros entrenamientos en el campo
del club, no podía parar una pelota, menos entregar un pase esto me desmotivo
para jugar por el Huracán, y esto me sucedía por el mal estado del campo, en
ella realizaban peleas de toros, el escenario quedaba en pésimas condiciones
para la práctica del fútbol”, explica Surco.

Recuerda que al no mostrar su verdadero nivel en Huracán y
sentir que le fallaba al entrenador Carlos Alfredo Villanueva, habló con los
“chontis” Rodríguez que era 4 hermanos, -podía decirse eran dueños del equipo-,
que se retiraba del Huracán. Ellos lo llevaron a un costado del campo y le
dijeron que tenía su confianza, que jugara como lo sabía hacer y que no se
preocupe por los errores que pueda cometer en los partidos, que ellos los
solucionarían.
"Esas palabras me levantaron el ánimo y la confianza
que la tenía quebrada hasta ese momento”, acotó. En el año 1966 jugó por
primeras vez en la primera división de la liga del Cercado, ese equipo lo
conformaban: Fredy Belón, Emilio Castillo, Godofredo Robles, Aurelio Rodríguez,
Antonio Robles, Alfonso Quiroz, Floro Rodríguez, José Rodríguez, Ruperto
Castro, Dulío Gonzales y Waldo Surco. En 1969 Huracán se refuerza con: Pedro
Barra, Jaime Soto, Adrián Torres, Vitaliano Fernández, Oscar Torres, Rodolfo
Barra y Guillermo Fuentes, y obtienen el campeonato. Al siguiente año se suman
Rufo Fernández, “Cholo” Aparicio y Hugo Paredes.

“Con esta gama de jugadores campeonamos en el 1972 en todas
las etapas de la Copa Perú, clasificamos para la finalísima a jugarse en el
estadio Nacional, donde obtenemos el título, con ello ingresamos al futbol
profesional. Por haber logrado la Copa Perú los aficionados arequipeños nos
dieron un lindo recibimiento en la Plaza de Armas y sendos homenajes por las
autoridades de nuestra ciudad, me retiro del equipo de mis amores en 1973 por
motivos de trabajo”, sostiene Waldo Surco.
Finalmente cuenta que después de haberse retirado 10 años de
las actividades oficiales vuelve a jugar en la Liga de Sabandia, en la primera
división con mucho éxito por varios años. Sigue practicando su deporte favorito
en la Liga de fútbol del adulto mayor hasta cuando su físico se permita.